Con mis hermanos de lucha, mis guerreros del 97, compartimos un momento de fraternidad y memoria histórica
Con mis hermanos de lucha, mis guerreros del 97, compartimos un momento de fraternidad y memoria histórica, donde reafirmamos los lazos de lealtad forjados durante la Resistencia Civil y que hoy se han fortalecido con el proyecto de la Cuarta Transformación.
Ustedes son memoria viva, son raíz y esperanza; los que nunca soltaron la bandera ni bajaron la mirada cuando el camino era cuesta arriba. Como siempre he dicho, la dignidad no se negocia y la lucha no se olvida, y gracias a ustedes hoy seguimos caminando con el pueblo y para el pueblo, con el corazón firme y la convicción intacta.