La Banda Sinfónica y el Mariachi de la Secretaría de Marina nos regalaron un concierto que tocó fibras profundas del corazón campechano

La Banda Sinfónica y el Mariachi de la Secretaría de Marina nos regalaron un concierto que tocó fibras profundas del corazón campechano
La Banda Sinfónica y el Mariachi de la Secretaría de Marina nos regalaron un concierto que tocó fibras profundas del corazón campechano.
 
Cada melodía fue un suspiro de México, una caricia sonora que nos recordó que también se sirve a la nación con el arte, con la pasión y con el alma.
 
Gracias a nuestras Fuerzas Armadas, guardianes del cielo y del corazón, por regalarnos una noche que aún resuena en el pecho.