Mensaje de la Gobernadora

Mensaje de la Gobernadora

Hermanos de lucha, campechanos todos.

México tuvo su parteaguas político en 1988 y ahí estaba Andrés Manuel López Obrador y después de 30 años de lucha se convirtió en nuestro gran Presidente para encabezar la Cuarta Transformación nacional. Campeche vivió su propio parteaguas en 1997, cuando un grupo de mujeres y hombres organizamos una resistencia civil pacífica para derrotar a un gobierno que estando 93 años en el poder se convirtió en tirano. Eran tiempo en el que los campechanos no podían levantar la voz porque su familia se quedaba sin trabajo, la libertad de expresión estaba cancelada. Hoy en uso y abuso de sus libertades insultan al Presidente o a mi persona, inventan o difunden noticias falsas y antes por razón de Estado, terminabas perseguido y te daban tres opciones: exilio, encierro o entierro.

Tras 24 años de lucha en 2021, después de 93 años de un mismo partido en el poder, Campeche inició su propia transformación, 24 años en los que miles y miles de campechanos a sangre y lágrimas y al grito de ni me vendo ni me rindo conquistaron su presente y su futuro. Una conquista del pueblo que hoy quisieran arrebatarnos los de enfrente, que año con año lloran su derrota. Ni siquiera los policías que se han manifestado se han dado cuenta que pasa, al menos dos hombres, amos de la tenebra, lobos disfrazados de ovejas manipulan personas con dinero que vienen de lugares oscuros e inconfesables para alimentar su incontrolable ansia de poder. Uno de ellos representa lo peor del pasado, el otro representa lo peor que a Campeche le podría pasar en el futuro. Son dos politiqueros delicuenciales misóginos encadenados a sus apetitos de poder sin moral sin límites y si alguien se les acerca muerden, son los malos con apariencia de buenos.

Abran los ojos, que no digan que no han habido diálogo. De los 21 puntos de su pliego petitorio, aprobamos todos excepto el de no usar las bodycam y agregamos otros cuatro beneficios muy importantes. Se les olvidó incluir alguna mejoría destinada a las mujeres.

Hoy por hoy no hay alguien que requiera diálogo que no lo haya tenido, productores, empresarios, comerciantes, maestros, médicos, jóvenes, adultos, todas las voces han sido bien recibidas. Y en especial a nuestras hermanas y hermanos policías, gente de nuestro pueblo que nos protegen que en su mayoría con responsabilidad y honestidad desempeñan su trabajo. A ustedes les digo que soy la misma Layda, que inició el gobierno duplicando su ingreso de $6,250 a $13,000 de los policías más modestos, implementamos el uso de bodycams para proteger a la ciudadanía de la corrupción pero también al policía cuando se le hacen acusaciones injustas.

Está en juego continuar por el camino de la transformación del Estado, es la hora de defender los principios y valores por los que hemos dado todo incluso algunos su propia vida. La luz de Campeche empezó como una llama en el 97 y hoy resplandece en todo el Estado y ninguna silueta de político corrupto puede tapar el sol, siluetas entre las que está la de un traidor como la del diputado José Luis Flores que hoy se muestra como defensor de los policías pero miente, él sirve a un ex gobernador ruin y oscuro que se vale de todo para lograr sus ambiciones. También hay otra sombra, una silueta muy parecida a la de la muerte, la de un prófugo de la justicia que por donde va la gente muere o sufre atentados como Rafa y Jamile, un ser tan sínico que se hace la víctima cuando las verdaderas víctimas son aquellos que perdieron la vida. No olvidará nunca doña Blanquita a su hijo Sergio, a Manuel Peña su familia, también llorarán sus amigos al «mono», uno de los principales operadores de Eliseo que le coordinaba los grupos de choque que el maldito cobarde formó en las colonias populares.

No Campeche, nosotros no somos los otros, no somos los malos. Somos los que defendemos a las mujeres que se enfrentan a la violencia brutal en sus casas y que son protegidas gracias al programa Mujer Valiente que creamos con Marcela, reconocemos el compromiso y la lealtad de cientos de policías que sin dejar de luchar por sus derechos volvieron al camino de la institucionalidad. Yo sé que otros tienen miedo y entiendo el silencio, se sienten amenazados y estigmatizados por compañeros que son manipulados por policías delincuentes y mercenarios que se adueñaron de sus demandas.

He decidido enfrentarme a 9 canallas corruptos que los amenazan a ustedes y que han sido denunciados por acosar a mujeres, maltratar, corromper y extorsionar a la ciudadanía. Hemos iniciado el proceso de bajas y denuncia de sus delitos. Yo no vine solo a ser gobernadora vine a combatir la corrupción como lo ha hecho nuestro Presidente y ustedes el Chevi, el Cheetos y el Charmin no volverán a pertenecer a la policía porque queremos que la policía se limpie de gente como ustedes, una vez destituidos de su cargo nunca jamás podrán pertenecer a la coorporación de la que deberíamos sentirnos orgullosos. Y a todos los demás, esta es la oportunidad de generar un gran cambio, de limpiar la institución, no habrá represalias, pero estamos decididos a reconstruir esta corporación y con la ley en la mano daremos de bajo a los policías que sea necesarios para erradicar la corrupción y el acoso y dignificar esta institución vital para conservar la tranquilidad en el Estado. Confíen, tendremos una mejor policía.

No tenemos miedo, desde siempre mi familia se ha enfrentado a todas las tragedias. Pero también tenemos el imborrable recuerdo del liderazgo de mi padre que siempre vio por los más necesitados, mi casa nunca se cerraba, todos eran recibidos y escuchados, no hubo un campesino, un pescador que se fuera con las manos vacías. Los campechanos somos herederos de una casta valiente que no quede duda. A ustedes hermanas y hermanos jaguares del 97 que me enseñaron que es posible romper muros, saltar vallas, atravesar el aire. A los que se unieron en nuestra travesía, están hechos de convicciones, de amor y de fuerza, les digo que no vamos a ceder a la sed de venganza de dos hombres psicópatas e inmorales a quienes el jaguar de los martes les arrancó la máscara.

Seguiremos regando nuestra palabra, nuestros hechos, nuestro amor, en todas nuestras comunidades hasta que reviente el alma. Los policías que faltan por regresar a casa, los esperamos con los brazos abiertos. Que no los usen, que no los arrodille el miedo, que nadie partidice sus legítimas demandas, vamos juntos a seguir construyendo caminos de paz y de esperanza.