¡Triunfó una historia de vida!
Querida Claudia Sheinbaum, ahora tú cuidarás la milpa.
Eres una mujer de destino y el destino no se escribe en las estrellas; se labra aquí en la tierra. Eres símbolo de fuerza, honestidad y de lucha.
¡Triunfó una historia de vida!